La brecha de género influye negativamente en el abordaje de la cronicidad  

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La brecha de género influye negativamente en el abordaje de la cronicidad  

FNETH asiste al encuentro ‘Mujer y enfermedad’ organizado por la Plataforma de Organizaciones de Paciente (POP)

Las ponentes han debatido sobre la necesidad de promover políticas sanitarias y sociales para mejorar la calidad de vida de las pacientes, así como sobre el acceso a diagnóstico, la maternidad, la conciliación laboral y de cuidados, la carrera profesional o la innovación

El encuentro, que fue moderado por el director de agencia de noticias Servimedia, José Manuel González Huesa, contó con la participación de la directora general de Salud Pública del Ministerio de Sanidad, Pilar Aparicio; directora general de Salud Pública del Ministerio de Sanidad; Teresa Campos, jefa de servicio de Coordinación de la Dirección General de Salud Pública y Ordenación Farmacéutica de la Junta de Andalucía; Carina Escobar, presidenta de la Plataforma de Organizaciones de Pacientes, Raquel Millán, tesorera del Consejo General del Trabajo Social; María Llanos Cuenca, directora general de Planificación, Eficiencia Tecnológica y Atención al Paciente de la Comunidad Valenciana y Nuria Pascual secretaria del Grupo de trabajo de atención a la mujer de SEMERGEN.

El trabajo de las asociaciones de pacientes

En el primer bloque de la jornada sobre el acceso al diagnóstico, las expertas pusieron en valor el trabajo que realizan las asociaciones de pacientes en cuanto visibilizar esta situación.  La directora general de Salud Pública del Ministerio de Sanidad, Pilar Aparicio, destacó que “la realidad es que el género es determinante en el aspecto de la salud. Desde el Ministerio tratamos de incorporar el enfoque transversal en las estrategias y tenemos el compromiso de diseñar políticas que favorezcan la igualdad y eviten la brecha de género”.

Por su parte, la jefa de servicio de Coordinación de la Dirección General de Salud Pública y Ordenación Farmacéutica de la Junta de Andalucía, Teresa Campos, afirmó que “debe existir la posibilidad de intervenir de forma específica en las enfermedades prevalentes en mujeres. En nuestra comunidad, en Atención Primaria se han puesto en marcha módulos de ayuda para hacer diagnósticos diferenciales para que sean lo más preciso y personalizado posible”.

Durante el debate, las expertas también pusieron sobre la mesa la necesidad de mejorar la coordinación entre los diferentes niveles asistenciales. En este sentido, la directora general de Planificación, Eficiencia Tecnológica y Atención al Paciente de la Comunidad Valenciana, María Llanos Cuenca, apuntó que “debemos identificar todo aquello que pueda generar desigualdad. A veces nos falta el análisis de perspectiva de género ya que no hay indicadores que hagan un análisis real”.

Innovación con perspectiva de género

Respecto al acceso a la innovación, durante su intervención Escobar ha manifestado que “la representación de la mujer en ensayos clínicos e investigación biomédica ha ido mejorando, aunque sigue siendo insuficiente. Debemos participar en las fases iniciales de los ensayos clínicos para poder aflorar necesidades no cubiertas desde la perspectiva de mujeres con enfermedades crónicas. Y contar con evidencia suficiente para conseguir fármacos y asistencia más segura en la mujer. En definitiva es necesaria mayor investigación e innovación pero también la posibilidad de acceder a ella”.

En este sentido, para la secretaria del Grupo de trabajo de atención a la mujer de SEMERGEN, Nuria Pascual, es importante que “las investigadoras sigamos al pie del cañón, tratando de potenciar el papel de la mujer en el campo de los ensayos e intentando empatizar con todos los procesos que viven”.

Maternidad y conciliación

La situación de cronicidad cambia la vida de las personas y esta situación es más relevante si la enfermedad aparece en momentos vitales como la maternidad. Si nos centramos en el ámbito laboral, la maternidad está asociada a un incremento en la brecha de género, ya que es la mujer quién solicita, mayoritariamente, excedencia y reducción de jornada para el cuidado de hijos. “Esta situación provoca una pérdida de oportunidades laborales y económicas. Además, el 90% de las personas cuidadoras son mujeres, presentando el 19% de ellas una enfermedad crónica (frente al 15,5% de los hombres). En estos casos, las mujeres destinan 10 horas semanales más que los hombres al cuidado de otras personas”, afirma Escobar.

En este sentido, la tesorera del Consejo General del Trabajo Social, Raquel Millán, apuntó que “si siempre la maternidad y los cuidados son complicados, si además se le añade una enfermedad, esa complejidad se multiplica. Por ello tenemos que visibilizar valorar los cuidados en general”.

Para concluir, los expertos han recalcado la necesidad de que las administraciones y las empresas privadas sean conscientes de la diversidad existente y apuesten por el talento independientemente de la condición de género o enfermedad que tenga la persona.