La AEEH y la FEH lanzan una nueva campaña por el Día Mundial de la Esteatosis Hepática Metabólica: “La prevención empieza con la información”.
Un año más, la Asociación Española para el Estudio del Hígado (AEEH) y la Federación Española del Hígado (FEH) lanzan una campaña conjunta de concienciación con motivo del Día Mundial de la Esteatosis Hepática Metabolica («Hígado Graso”), que se celebra el segundo jueves de cada mes de junio, siendo este año el día 11 de junio, bajo el lema “La prevención empieza con la información”. La iniciativa pone el foco en la importancia de conocer los factores de riesgo, promover hábitos de vida saludables y reforzar el papel de la prevención como herramienta clave para frenar el avance de esta enfermedad hepática, que afecta a 1 de cada 3 personas en el mundo.
La campaña incluye una serie de materiales divulgativos dirigidos a la ciudadanía —infografías sobre qué es la enfermedad, su prevalencia, factores de riesgo de progresión y tratamiento— y un vídeo corto para redes sociales con declaraciones de Elena Arcega, presidenta de la FEH, y Rafael Bañares, presidente de la AEEH.





Elena Arcega aporta la visión de los pacientes, subrayando la necesidad de mejorar la información disponible y fomentar la detección precoz. Por su parte, Rafael Bañares destaca la perspectiva científica y clínica, recordando que la Esteatosis Hepática Metabolica es un reto de salud pública, que afecta a todos los tramos de edad (incluso en edad pediátrica) y que su evolución puede ser favorable con un estilo de vida saludable, control de las comorbilidades metabólicas asociadas y un seguimiento médico adecuado.
Con esta campaña, la AEEH y la FEH reafirman su compromiso con la divulgación, la prevención y la sensibilización social, pilares esenciales del Plan Nacional de Salud Hepática Reto 2032.
La AEEH recuerda que la prevalencia del hígado graso aumenta con la edad, aunque también está creciendo cada vez más en niños y adolescentes en relación con el aumento de la obesidad infantil, favorecida por el sedentarismo y una alimentación poco saludable.
En este contexto de creciente prevalencia mundial del hígado graso (afecta ya a una de cada 3 personas), los expertos destacan la necesidad de combinar hábitos de vida estructurados con herramientas diagnósticas más avanzadas para frenar la progresión de la enfermedad, que ya constituye uno de los principales retos de salud hepática. Tanto pacientes como expertos inciden en la importancia de un abordaje multidimensional del higado graso: prevenir, monitorizar y personalizar el manejo clínico del hígado graso metabólico, como viene recogido en el Plan Nacional de Salud Hepática.